LA TIENDA
En la esquina del barrio hay una tienda, en menos de un año ha tenido tres
dueños, parece que no es un buen punto, pero hace más de un mes llego una
jovencita como de unos 20 años y ahora ella es la encargada de atender. Es una
chica muy amable y tiene la sana costumbre de saludar. Costumbre que muchos han
ido perdiendo. Aunque aún no sé cómo se
llama; Es bonita, un poquito gordita pero en términos generales es bonita.
Los días entre semana y entre más o
menos las 7 de mañana y las 5 de la tarde, presta sus servicios como tienda
normal, en la que se puede ir a comprar lo que se necesite, para el desayuno o
el almuerzo sin que haya algún tipo tomando y sin la música de
borracho de barrio pobre. Le ha ido bien, la gente compra en esta tienda. es
curioso que esa tienda ya haya tenido tres dueños, ninguno había mostrado
buenos resultados hasta ahora que la atiende esta joven.
Los tipos que se reúnen a tomar son un
fastidio, por lo menos para mí, y no porque a mí no guste el trago sino porque
la gente que toma, sobretodo la gente pobre que gasta la quincena en cerveza después
de dos cervezas se creen los únicos en el mundo, con la música
a alto volumen, hablando de las mujeres
que pasan y además creyendo que son de lo más graciosos con sus comentarios… cuando
en realidad ni ellos se entienden ¡son un fastidio! Es una tienda, y si uno va
después de las 5 de la tarde es muy probable encontrarse con alguno de esos
tipos, que hablan, bueno no; en realidad
no hablan es algo así, como que se ríen mucho de frases que están incompletas,
no terminan de hablar y todos se ríen. Y ni hablar de ese olor nauseabundo
(para mi) que se siente aun de lejos, olor a cerveza o tipos ebrios.
Los fines de semana la tienda se
convierte en una cantina casi desde que abre
hasta que cierra, hay una familia de campesinos, no sé exactamente de dónde
son, pero tienen un acento que los delata
que no son de acá, vienen del campo; creo que son de Zapatoca o algún pueblecito
por allá de tierra fría. El abuelito aun en Girón, con unos calores severos,
usa una toalla alrededor del cuello o un poncho y generalmente tiene sombrero y un palillo en
la boca. Es una familia grande y les gusta reunirse en la tienda a jugar domino y de paso a tomar una que otra cerveza
“para la sed” como suelen decir. Y de
paso se van reuniendo más vecinos y
parece que reunirse a jugar en definitiva
les da mucha sed porque llenan la
mesa de al lado con botellas vacías.
Creo que los bebedores han sido muy
rentables para la tienda, hasta les pusieron un baño, que por cierto le da un
aspecto terrible a la fachada de la casa
y a la tienda en general, pues está en toda la entrada. Pero pienso en la muchacha, que feo debe ser
atender a borrachos, y aguantar sobre todo a los más viejos que quizás por los
años de experiencia en beber son más tontos con sus comentarios. La miro, sonríe
con ellos cuando les lleva la cerveza, pero se devuelve con prontitud a su
puesto que es detrás de la vitrina, hay un joven de la familia de campesinos
que parece le coquetea y ella parece sonreírle con agrado, no voy a decir que
es feo, porque en realidad el vecino es atractivo, pero mientras no hable, pues
que acento tan gracioso el que tiene.
Aun así la jovencita parece prestarle atención,
hasta pone una mirada tierna cuando hablan. Él se sale del juego para hablar
con ella, aunque tenga ese trabajo me parece que se hace respetar, pues el
vecino aunque parece agradarle no deja que se acerque más de lo normal ella detrás
de la vitrina y él al frente. Llegue a pensar que podría pasar algo, pues el
vecino parece insistir en algo, no sé en
qué, pero de repente se asoma otra joven a la esquina de la tienda, es la novia
del vecino, o algo así por el estilo pues lo llama diciéndole amor y el de
inmediato se retira y se encuentran en el pasillo de la tienda y se dan un beso…
que incomodo debió ser eso para la pobre
jovencita pues la novia del vecino hasta la saluda, pero de qué manera, en ese
momento se le daño la “conquista” al vecino la jovencita sigue lo más normal
que puedo y los atiende. Ellos se van y queda ella ahí atendiendo borrachos,
llenando la mesa con más rondas de cerveza, no parece feliz pero hace su
trabajo con amabilidad. y son esos ebrios que ella atiende y que debe parecer aún
más amable y sonriente quienes hacen que
la tienda se mantenga y que ella tenga trabajo.
Si utilizara un poco más la descripción lograría darle a su texto más verosimilitud. La historia en general me gusta 2pero tiene algunas ideas que se pueden trabajar mejor.
ResponderEliminarLa crónica repite muchas ideas que hacen tediosa la lectura.
ResponderEliminarDebe tener cuidado con los signos de puntuación.
La historia en sí podría ser más interesante si profundizara más en cada momento de la crónica.