miércoles, 3 de septiembre de 2014

Crónica de personaje
Lucia

No me había fijado en la vida de mis compañeros, o en las rutinas que tienen; hasta ahora. . La idea de centrar mi atención en alguien particularmente  no me agrada, y menos la de “publicar” en cierto modo su forma de vida.

Una compañera me llama un poco la atención. Se llama Lucia, es delgada, blanca de cabello indefinido, pues no es rizado ni liso. Tiene estatura promedio, pero como es delgada se ve  más alta. No me parece que sea tan buena estudiante, tampoco la peor. No tiene amigos en particular, parece hablarse con todos  y con nadie al mismo tiempo.

Quise acercarme a hablar con ella, estaba sola en el pasillo, podía acercarme y hablar sin ningún problema, para conocerla mejor o quizás saber la causa de sus llegadas tardes a clase y el sueño infinito que parece invadirla en todas las clases. Ella dice que no sabe, que algunas clases la aburren, y que además no duerme en todas las clases.

Me dijo que yo no tenía problemas de ese tipo porque yo si vivía cerca de la universidad, “claro como no es usted la que tiene que levantarse a las 4 de la mañana para alistarse y hacer almuerzo porque la situación económica de la casa no da para andar comprando almuerzos, pero eso para usted  no es un problema y que además eso de quedarse dormida era de vez en cuando”.  En ese momento creí comprender  un poco la situación.

Pero ya que habíamos empezado a hablar pues decidí preguntar más. ¿Hay alguna clase que solamente la aburre y es por eso que se duerme? Me dijo que sí, “el profesor Carlos es un fastidio, me aburre, con ese tono de voz lento y suave, y con esas poses de grandeza, de ser el dueño del conocimiento, que nadie sabe cómo él, qué ninguno otro profesor enseña como él, me parece trasladarme a la época en la que los estudiantes no tenían voz ni parte en el proceso educativo.es mas creo que por él se sentaría en un estrado un nos miraría como “gusanos”, bueno aunque en realidad, me parece que así nos mira, como diciendo yo tengo todo el conocimiento y ustedes vienen aquí a esperar las migajas que yo les voy a dar y por cierto que eso será la único valioso, pues solo él es dueño de la verdad y del conocimiento.  Me cae mal, no me agrada ni él ni sus clases. Pero toca aguantar; porque en esta grandísima universidad no contamos con más profesores que tengan el nivel académico para dictar esa materia. Es  más algunas veces siento un fastidio por la forma en la que se van desarrollando las materias.

Póngase a pensar me dijo aquí viven diciendo que estamos en la universidad que somos pues los que debemos pensar la sociedad, la educación y sobretodo que debemos tener una posición crítica frente a los acontecimientos que nos rodean. Pero fíjese en la gran contradicción pues profesores como Carlitos no aceptan que un estudiante tenga otro punto de vista diferente al de él, los profesores no hacen más que decir que los estudios y las investigaciones o análisis deben ser llevar esfuerzo y tiempo, que eso no puede preparar simplemente el día anterior y pretender que todo salga bien, yo he oído decir a profesores que llevan años trabajando un tema y que no se atreverían a hacer un trabajo para entregarlo en un mes, aquí pretenden no que entreguemos uno, sino cuatro análisis bien hechos en un semestre. No hacen sino quejarse de la calidad de estudiantes que hay, pero esa es la clase de estudiantes que están formando, que están promoviendo.

Cuando pienso en todas esas cosas me parece que la universidad es una basura, fíjese que con la actitud de algunos de esos profesores, pienso que si acaso el conocimiento es para creerse más que los demás,  estamos jodidos, mejor sería aprender sin depender de una nota, compañeros que por una nota no disfrutan en realidad el trabajo de leer de aprender sino que se preocupan tanto por sacar buena nota que construyen un buen trabajo  pero no construyen su propio conocimiento.


Todas esas cosas me aburren y cuando me aburro me da sueño, quizás  todo sean excusas, y este completamente equivocada y este en el lugar equivocado”. Yo no pude decir nada, solo asentir   varias de las cosas que Lucia decía, nunca la había oído hablar así, siempre parece tan pasiva y estar de acuerdo con todo y con todos que no creí que pensara todo eso, y que las demás razones del sueño en las clases son simples excusas. 

martes, 2 de septiembre de 2014

La escritura

Según las películas Help, Descubriendo a Forrester, Letras prohibidas  y La Fuente de las mujeres se puede observar que la escritura juega un papel muy importante en el desarrollo de las sociedades, a partir de la escritura se puede denunciar, hablar, organizar, en fin expresar los acuerdos y los desacuerdos con las diferentes situaciones que pueden afectar no solo a un individuo sino a una comunidad.

En la película Help se puede ver que fue a partir de la escritura que las mujeres afrodescendientes pudieron enfrentar a la clase alta que las dominaba y maltrataba. Solo necesitaron plasmar sus confesiones, dejar la prueba, lo escrito, pasar de lo oral de lo que todas sabían, los  malos tratos y las injusticias que les cometían, pero solo quedaba en eso;  en charlas en deseos de venganza pero sin nada que se pudiera probar. Hasta el día que deciden escribirlo, la escritura de sus testimonios las libero porque les dio poder sobre la clase alta de blancos que los denigraban y los excluían por ser negras, porque aunque decían que eran iguales,  en realidad las señoras blancas de clase altas las  trataban con desigualdad. Así que el día que las mujeres deciden actuar y publicar sus testimonios deciden renunciar al miedo y a la desigualdad a la que estaban siendo sometidas.

En Descubriendo a Forrester la escritura se convierte en un vehículo para superarse y dejar de la lado miedos, se convierte en la fórmula para salir adelante, muestra otro horizonte para la vida de un joven de escasos recursos pero que con dedicación y esfuerzo se puede tejer un mejor futuro.

En Letras Prohibidas la escritura es una arma de doble filo, y más en la época que se desarrolla la historia, pues la escritura es el medio para desahogar el alma  del escritor, un desahogo que tiene que ver con la realidad de la sociedad, una sociedad escandalizada con la sexualidad y que sanciona todo lo que se sale dentro de los parámetros de la moral de la época, y es un arma de doble filo pues el escritor por medio de la escritura puede liberar su alma y su mente, pero será castigado no solo por la sociedad, sino por sus mismas palabras al provocar en cierta forma la muerte de la joven cómplice de sus actos de escritura.

La fuente de las mujeres  es una película que muestra la fuerza que tienen las palabras escritas, una sociedad que es dominada por las tradiciones ancestrales que están escritas y que deben cumplirse por encima de cualquier cosa, se ve también claramente la fuerza que tiene la religión a través de las palabras, la palabra escrita que permanece que no debe modificarse, aun cuando las condiciones de la época en la que se escribieron haya cambiado. Pero es la escritura y la lectura la permite que las mujeres tomen decisiones sobre su condición de mujer, que merecen otras condiciones y que para ello deberán enfrentar a los hombres y a la tradición religiosa que no les permitía ni “revelarse” ni tomar decisiones.


Un libro escrito, un libro leído puede cambiar la vida, la condición de una persona o de una comunidad, no se necesita tenerlo todo para leer o para escribir. En estos casos de las películas se necesitó tener comodidades sino justamente incomodidades algo que no estaba bien, que iba en contra de la tradición o de las costumbres, algo que privaba los derechos de un grupo de personas. Lo importante de la escritura es que nos permite pensar sobre lo pensado, al leer estamos comprendiendo parte del mundo, parte de nosotros.

lunes, 1 de septiembre de 2014

UNA HISTORIA SENCILLA


Siempre he pensado que no quiero llegar a ser una viejita, no sueño como otros en llegar a la vejez y morir de viejos. Yo no quiero eso, no quiero ni  imaginarme con la piel toda arrugada la boca hundida y como agrietada, la piel como si quisiera deshacerse o descolgarse del cuerpo y caer a tierra.

No en definitiva no quiero eso, y no es que me desagraden los abuelitos, porque no es así, yo solo conocí a mis abuelos paternos aunque mi abuela murió cuando yo tenía 5 años tengo un par de recuerdos de ella, tenía el cabello largo, le gustaba hacerse un moño y se lo enrollaba alrededor de la cabeza. Mi abuelo quedó solo, ya lleva 17 años viudo, él es una persona muy calmada solo lo he visto una vez enojado. Y fue la vez que fuimos toda la familia, los hijos, los nietos y los bisnietos a celebrar el día del padre. Él vive en una finca con hijo que nunca se casó, estábamos todos en la finca cuando dos amigos de mi tío empezaron a discutir un tema de mujeres, y empezaron a gritarse y armar alboroto en ese momento mi abuelo salió y los regaño a los dos les digo que se fueran, que él no iba a permitir que incomodaran a la familia que si tenían muchas ganas de pelear se fueran a otra parte, los hecho, los corrió sin más reparo.

Esa ha sido la única vez que he visto a mi abuelo enojado, porque siempre es un hombre muy calmado, se deja molestar  de los nietos, y mi padre cuenta que nunca les pego, que siempre ha sido así. De todos los abuelos o ancianos que conozco mi abuelo me parece que es el más cuerdo y noble, con sus dichos que siempre recordare como uno que nos decía cuando íbamos de visita y no queríamos ir a bañarnos, le decía a mi madre “eso la cascara guarda el palo” creo que nunca olvidare ese refrán. Mi abuelo siempre pausado, siempre calmado nunca apoyo las correcciones que llevaran violencia, aunque mis padres en ese sentido poca atención le prestaron, pues ellos sí que no rebajaban ni una.

Recuerdo una vez que mi abuelo cumplió años, aún estaba viva mi abuela y le pedimos harina para echarle al abuelito de cumpleaños, mi abuela sin pensarlo mucho nos llenó la mano a mi hermano y a mí para ir a darle el feliz cumpleaños al abuelito.

Lo que no pensamos muy bien era que el siempre usaba gorra así que eso dificultaba nuestro objetivo, pero nos vieron tan contentos resbalándonos por la pared con las manos escondidas que cuando le pedimos a mi abuelito que se quitara la gorra le dio risa y se la quitó aun sabiendo que era lo que queríamos, lo llenamos de harina estaba mi tío y todos nos empezamos a reír. Creo que mi abuelo se pasaba de buena gente, siempre pone la familia primero, eso sí que me quedo claro el día que los vi enojado.

A mis abuelos maternos no los conocí, bueno a mi abuelo se supone que sí, pero en realidad no lo recuerdo, murió cuando yo estaba muy pequeña y mi abuela murió años antes que yo naciera así que es como si no hubiera conocido a ninguno.

Mi familia dice que me parezco a mis dos abuelas, que físicamente me parezco a mi abuela materna, dicen que me parezco en las cejas, el color de piel, los ojos y la boca; a mi abuela paterna dicen que me parezco en la forma de ser, que ella era brava, aunque yo no me considero así, si creo que soy un poco temperamental pero trato de imitar mejor a mi abuelo trato de mantenerme en calma.

Creo que eso también le ayuda a tener un buen estado de salud, tomarse las cosas con calma, sin afanes ayuda a tener un ritmo de vida saludable. Es más me gustaría en realidad parecerme a él, en la forma de ser, porque aun siendo mi abuelo y viendo las cosas buenas y agradables que veo en él, no me gustaría vivir tanto tiempo, bueno no envejecer y ver como se desfigura la piel.


No es que la belleza física me importe demasiado es más miedo que cualquier otro motivo el que me mueve a desear no llegar a vieja, miedo a la ausencia de las personas que quiero, miedo a la soledad, miedo a mí misma. 
¿Primer día de clase?

Para muchos iniciar semestre es volver a una rutina, que se ira cargando de muchos imprevistos; para otros será una experiencia totalmente nueva, y esto se puede predecir al ver esas caras de recién salidos de colegio, o de jovencitos que es como si llevaran un letrero que dijera “primíparo”. Para mí el inicio de clases empieza el martes 13 de mayo a las 4:30 de la mañana, con el sonido de la alarma del celular y la primera negación de seguir durmiendo tan plácidamente como se puede dormir a esa hora. Después de cinco minutos me siento preparada para ir a bañarme y encontrarme con el agua fría que aunque me eriza todo el cuerpo, es la mejor forma de ponerme activa, para el desarrollo de las actividades en el día.

A las 5:20 estoy  saliendo de casa, para ir hasta la parada del bus, en el que con suerte encontré un puesto desocupado, que hace que el recorrido sea más cómodo. En el bus se ven todo tipo de personas algunas que tienen la dicha (o desgracia) de poder dormir en el bus, las mujeres que de forma increíble, sin importar los huecos, posibles paradas inesperadas, logran maquillarse sin salir lesionadas con un lápiz de ojos o un “enchurcador” de pestañas; y bueno otros como yo que sencillamente no podemos hacer nada en el bus… Si leo o quiero jugar en el celular me da mareo,  si intento dormir no logro conseguirlo, y no uso maquillaje (y si lo hiciera, no consideraría el bus un lugar apropiado para hacerlo) así que solo puedo mirar hacia las ventanas mientras soy atacada por un mundo de pensamientos aleatorios que no me llevan a soluciones sino a pensar cosas hipotéticas de la realidad de lo que me rodea, hasta que después de más o menos 45, 50 minutos por fin llegó a la carrera 25 con calle 9a la universidad.
No poder evitar pensar cada vez que voy entrando que sería muy provechoso para mí que hubiera entrada para estudiantes por la entrada de visitantes, o que debería intentar algún día meterme por entre los tubos que cercan la universidad, pero de inmediato saber que no sería capaz de intentarlo, y sé que como el 90% de las veces no llegare temprano a clase de SEIS  de la mañana, pero ¿a quién se le ocurre poner clase a esa hora? Si, a unos cuantos profesores…


Entonces es llegar sobre ya iniciada la clase, que estén la mayoría de compañeros ya en clase, y para completar el primer día que se me haya olvidado hacer el trabajo para la clase, porque para mí era la primera  clase, pero para otros  sería la segunda. Así que por orden del profesor debía salir de clase a cumplir con lo debía de haber llevado a clase junto a otros cuantos compañeros que al parecer se encontraban en mi misma situación. Salir y mirar tanta gente, son muchos al iniciar semestre, y siempre es la misma impresión. Ver a unos en la fila de los que no tienen carnet, ya sea por olvido o por perdida, y pensar que tal vez son primíparos, y recordar las muchas veces que yo también he estado en esa fila algunas veces solo por no sacarlo del bolso. Después de observar por un rato la entrada desde la sombra de la ceiba, hasta que me fije que eran las siete y que en realidad prefería salir a desayunar porque con hambre no se puede trabajar. 
LA TIENDA

En la esquina del barrio hay una  tienda, en menos de un año ha tenido tres dueños, parece que no es un buen punto, pero hace más de un mes llego una jovencita como de unos 20 años y ahora ella es la encargada de atender. Es una chica muy amable y tiene la sana costumbre de saludar. Costumbre que muchos han ido perdiendo. Aunque aún  no sé cómo se llama; Es bonita, un poquito gordita pero en términos generales es bonita.

Los días entre semana y entre más o menos las 7 de mañana y las 5 de la tarde, presta sus servicios como tienda normal, en la que se puede ir a comprar lo que se necesite, para el desayuno o el almuerzo  sin que  haya algún tipo tomando y sin la música de borracho de barrio pobre. Le ha ido bien, la gente compra en esta tienda. es curioso que esa tienda ya haya tenido tres dueños, ninguno había mostrado buenos resultados hasta ahora que la atiende esta joven.

Los tipos que se reúnen a tomar son un fastidio, por lo menos para mí, y no porque a mí no guste el trago sino porque la gente que toma, sobretodo la gente pobre que gasta la quincena en cerveza después de dos cervezas   se creen los únicos en el mundo, con la música a  alto volumen, hablando de las mujeres que pasan y además creyendo que son de lo más graciosos con sus comentarios… cuando en realidad ni ellos se entienden ¡son un fastidio! Es una tienda, y si uno va después de las 5 de la tarde es muy probable encontrarse con alguno de esos tipos, que hablan, bueno no; en  realidad no hablan es algo así, como que se ríen mucho de frases que están incompletas, no terminan de hablar y todos se ríen. Y ni hablar de ese olor nauseabundo (para mi) que se siente aun de lejos, olor a cerveza o tipos ebrios.

Los fines de semana la tienda se convierte en una cantina casi desde que  abre hasta que cierra, hay una familia de campesinos, no sé exactamente de dónde son,  pero tienen un acento que los delata que no son de acá, vienen del campo; creo que son de Zapatoca o algún pueblecito por allá de tierra fría. El abuelito aun en Girón, con unos calores severos, usa una toalla alrededor del cuello o un poncho  y generalmente tiene sombrero y un palillo en la boca. Es una familia grande y les gusta reunirse en la tienda a jugar  domino y de paso a tomar una que otra cerveza “para la sed” como suelen decir.  Y de paso se van reuniendo más vecinos  y parece que reunirse a jugar en definitiva  les da mucha  sed porque llenan la mesa de al lado con botellas vacías.

Creo que los bebedores han sido muy rentables para la tienda, hasta les pusieron un baño, que por cierto le da un aspecto terrible a la fachada de la casa  y  a la tienda en general, pues  está en toda la entrada.  Pero pienso en la muchacha, que feo debe ser atender a borrachos, y aguantar sobre todo a los más viejos que quizás por los años de experiencia en beber son más tontos con sus comentarios. La miro, sonríe con ellos cuando les lleva la cerveza, pero se devuelve con prontitud a su puesto que es detrás de la vitrina, hay un joven de la familia de campesinos que parece le coquetea y ella parece sonreírle con agrado, no voy a decir que es feo, porque en realidad el vecino es atractivo, pero mientras no hable, pues que acento tan gracioso el que tiene.


Aun así la jovencita parece prestarle atención, hasta pone una mirada tierna cuando hablan. Él se sale del juego para hablar con ella, aunque tenga ese trabajo me parece que se hace respetar, pues el vecino aunque parece agradarle no deja que se acerque más de lo normal ella detrás de la vitrina y él al frente. Llegue a pensar que podría pasar algo, pues el vecino  parece insistir en algo, no sé en qué, pero de repente se asoma otra joven a la esquina de la tienda, es la novia del vecino, o algo así por el estilo pues lo llama diciéndole amor y el de inmediato se retira y se encuentran en el pasillo de la tienda y se dan un beso…  que incomodo debió ser eso para la pobre jovencita pues la novia del vecino hasta la saluda, pero de qué manera, en ese momento se le daño la “conquista” al vecino la jovencita sigue lo más normal que puedo y los atiende. Ellos se van y queda ella ahí atendiendo borrachos, llenando la mesa con más rondas de cerveza, no parece feliz pero hace su trabajo con amabilidad. y son esos ebrios que ella atiende y que debe parecer aún más amable y sonriente quienes hacen que  la tienda se mantenga y que ella tenga trabajo. 

NI MODO

Yo tenía un amigo con el que me la pasaba mucho,  Luis así se llama, el conocía muchas partes y tenía muchas amigas, le gustaba hablar mucho y las chinas le ponían cuidado, era como uno dice bien perro.  Pero  tenía una en particular, esa si le gustaba esa era la indicada me decía él, así que se decidió a  invitarla a salir para que no hubiera problema le pidió que llevara una amiga y que él llevaba un amigo, que por sí la mamá decía algo, que no fuera a pensar mal…  la amiga era para que saliera conmigo  y él se quedaría con lucia, la mujer que lo haría cambiar, la que si le gustaba,  porque es que “es una buena china” decía Luis.

Yo no conocía a lucia y menos a la amiga,  en realidad no me sentía muy entusiasmado con la idea de ir a conocer  a dos chicas, y menos sabiendo que tendría una cita con una de ellas, porque una cita es una cita y con alguien que uno  no conoce, es complicado. Es que  uno no sabe, yo le pregunte a Luis que si la amiga que tal, que como era, porque una cita con una desconocida y que salga como fea, eso no es muy alentador,  pero Luis tampoco la conocía. Yo no quería ir, que tal me dejaran encartado con una bien fea  pero Luis  insistió hasta que me convenció. Además él era como un hermano, aunque no tengo hermanos, pero supongo que los hermanos se ayudan en todas las situaciones.  

Se llegó el día de la cita, la curiosidad y hasta un poco de miedo no se hicieron esperar, pensaba en como seria la amiga de lucia y hasta en como seria la mujer que supuestamente sería  capaz de hacer cambiar a Luis, pues él hablaba de ella pero solo decía que era muy bonita, que era una china de casa bien juiciocita como la que uno necesita y no más; además yo tampoco me preocupe por preguntar cómo era, igual era la de él, no debía importarme. Así que por más que pensaba no llegaba  a nada, no tenía ni la más mínima idea de ninguna de las dos, iba a salir con una china que no conocía.  Luis si estaba bien contento no hizo sino hablar de lucia, lo mismo de siempre, solo que esta vez me decía espere a que la conozca, esa va ser la mama de mis hijos.

Ese día fuimos a la ciudad de hierro, nosotros llegamos primero y las esperamos, mientras ellas llegaban aprovechamos para comprar las entradas y cuadrarnos con la plata, yo le preste veinte mil pesos a Luis para que no se quedara sin plata, pues íbamos a comprar una tarjeta de cincuenta mil y quedaba como pailas de plata y es que, qué  tal le miren a uno la billetera y no le vean nada a uno. Cuando llegaron ya habíamos cuadrado todo.

Jessica así se llamaba la amiga de lucia, bonita, de ojos claros,  blanca, tenía las mejillas rosadas, lo único que no le cuadraba mucho era el pelo, era como raro no era churca ni lisa, era como un estropajo, pero lo tenía recogido así que solo se le notaba por detrás;  pero igual se veía  bonita. Quede tranquilo desde que nos presentaron, no me iba a encartar con una fea. Lucia también se veía muy bonita ella si tenía el cabello liso, blanca, en realidad no la detalle mucho, lo que si me fije era que tenía los dientes muy bonitos me gustaron los dientes.  Parecía que todo iba a salir bien; Luis con Lucia y yo con Jessica, y en efecto así fue la pasamos muy bien cada uno con la suya.

Pasaron así algunas semanas hablándonos, saliendo los cuatro. Pero me di cuenta que Jessica tal vez por lo  bonita, era como muy coqueta, un tipo se la pasaba llamándola al celular y eso no me gustó, seguramente se dio cuenta que eso no me gusto y después me dijo que el celular se le había perdido y eso no me cuadraba mucho, como para seguir hablándome con ella, yo no soy de los que le gusta salir con chinas locas. Entonces deje más bien que las cosas empezaran  a terminar,  me parecía mejor no seguir con algo que no me cuadraba.
A lucia como que tampoco le iba muy bien con Luis, porque un día me llamo para que la acompañara a comprar unas cosas de la universidad. Las tenía que comprar en Girón y  ella no conocía, entonces me pidió que la acompañara. A mí se me hizo como raro, pues debió llamar a Luis no a mí; pero bueno yo decidí acompañarla y ya, igual era la de mi amigo, ¿qué malo podría pasar? Yo por curiosidad le pregunte que porque me llamo a mí y no a Luis entonces  me contó que Luis era como raro, como muy picao de lindo y que eso a ella no le gustaba. Que ella seria y quería a alguien serio.

Yo no le conté nada a Luis, me daba pesar con el chino, porque yo lo quería como a un hermano, era mi amigo, pero cómo le podía decir eso, yo había salido con ella, nosotros habíamos dicho que nunca íbamos a pelear por mujeres. Pero lucia tenía los dientes bien bonitos ¡cómo me gusta verla sonreír! Y el pelo es bien suavecito.

Pasaron los días y yo ya no me hablaba con Jessica y ella tampoco se estaba hablando con Luis, él me llamaba para salir por ahí, para hablar, yo empecé a sacarle el quite, el me conto que lucía andaba como rara con él, que no sabía que pasaba; a mí me daba vaina  y hasta un dolor con él porque lucia y yo habíamos estado saliendo los dos solos. Así que me toco empezar a  esconderme de Luis, de veras que me daba pena con el chino, yo lo quería mucho. Pero ni modo.

Lucia y yo nos cuadramos, nos daba como miedo, pensar que iba a pensar o hacer Luis cuando se enterara. Pero era mejor que yo le contara todo, yo hablé con él por teléfono y le conté todo, él se quedó callado pero él era muy orgulloso y me dijo que tranquilo, que todo bien, que me deseaba suerte, que siempre seríamos amigos, que una mujer no iba a dañar la amistad. Pero, pues,  ya no somos amigos, aunque yo todavía lo quiero, fue como mi hermano. Pero ni modo, y es que lucía tiene unos dientes muy bonitos… ¡cómo me gusta verla sonreír!


SALIDA

Eran las 5:00 de la tarde y mi hermano aún no había llegado,  no podía hacer nada hasta que el no llegara a casa. Él tenía que invitarme a salir. Mis papás siempre han sido muy sobre-protectores, no quieren que nada malo me pasa y dicen constantemente que toda la gente es mala, y en especial los hombres, que en ellos no se puede confiar, mi madre es quien más lo dice. Por esto tenía que esperar hasta que mi hermano llegara y hacer parecer que era el quien me invitaba a salir, de sorpresa, no podía parecer planeado pues de seguro no me dejarían salir.

Yo quería ir a la ciudad de hierro, no me importaba con quien, yo solo quería ir. Asi que solo fue cuestión de comentarle a un amigo mi deseo y él sin muchas preguntas ni cavilaciones me invitó. Claro debo decir que ese amigo no solo me quería como a una amiga, pero igual a mí no me importaba yo simplemente quería ir, nunca había ido y si había oído mucho y que era muy chévere, y yo no me quería quedar atrás, también quería comentarlo con mis amigas que ya había ido a la ciudad de hierro.

Es más, si mis padres se hubieran sentido atraídos con la idea de ir y me hubieran llevado, no me hubiese importado, porque en realidad no me importaba con quien ir, pero no ellos decían que eso para qué,  que era mejor salir a otra parte.
Cuando por fin llego mi hermano ya casi eran las 6:00 de la tarde, después de saludar y pasar a la cocina dijo en voz alta “estoy como aburrido, tengo como ganas de ir a la ciudad de hierro. ¿Vamos?”   Invitándome a mí, como era mi hermano mis padres no se opusieron y de una vez me fui a cambiar.
Salí de la casa con mi hermano, llegamos a un parque que había a unas cuadras


de mi casa, y cada uno se fue por su lado. Yo había quedado de encontrarme con mi amigo para irnos los dos, se veía patético con un suéter cuello tortuga de color negro y un pantalón formal de color como verde, para ir a un lugar que de formal no tenía nada; según él  por qué a mí me gustaba verlo así; idea que tomo el día que estaba estrenando esa ropa y me pregunto que como se veía  y yo por pesar o por vergüenza le dije que se veía bien.
Sin importarme como se veía nos fuimos, cuando llegamos entramos y él fue a comprar la tarjeta con la podríamos disfrutar de las atracciones del lugar, cerca de la taquilla estaban los baños, que a la distancia se podía distinguir que el mayor uso que les habían dado era para vomitar, eso fue en realidad desagradable ese olor a podredumbre  y más adelante los puestos de comida. No podía creer como la gente podía comer en ese lugar y en esas condiciones.

Pero dejando de lado ese mal momento decidimos subirnos a una de las atracciones del lugar, fue una nueva experiencia, fue ver que todo daba vueltas subía y bajaba. Fue una experiencia totalmente diferente, cuando bajamos yo estaba muy entusiasmada con todo esto. Pero después de montar en unas cuantas más y llegar a una que se llamaba el huracán  y experimentar náuseas y ganas de vomitar, no pude evitar recordar la entrada y el horrible olor de los baños… esa fue la última atracción en la que nos  subimos.


Para que todo saliera bien como estaba planeado, mi hermano paso a recogerme en el carro para llegar juntos a casa como si todo el tiempo hubiéramos estado los dos.